viernes, 12 de julio de 2019

Ojos.

Cuando miras, te delatas,
se te abre el corazón,
incluso si te recatas,
parecido a una dicción.
Los ojos son el sentido
de la acción, de la verdad,
no importa el habla escondido,
es la mejor cualidad.
Cuando miras, se abre el alma,
que es nuestro mayor consuelo,
escúchala en tu calma
antes de que emprenda el vuelo.
Ojos verdes, generosos;
azules, resplandecientes;
castaños, esplendorosos
y negros, muy sugerentes.


jueves, 11 de julio de 2019

Una niña.

Años ah, había una niña
educada, estudiosa,
que confirmaba una piña
con sus hermanos, dichosa.
Aceptó, con elegancia,
el cariño de la gente,
que alegraba su infancia,
para sentirse valiente.
Así lo reconocieron
sus amigas, su maestra,
tanto, que le ofrecieron
una amable propuesta:
Trabajar en una obra,
de los Hermanos Quintero,
interesante de sobra,
en verso, como puntero.
Se llamaba "Cancionera",
que la aprendíó de memoria:
comos si  fuera  niñera,
que llegó a formar historia.
Pués se hizo en beneficio
y el éxito la elevó
a realzar su conciencia,
que hasta hoy ls conservó.
Solo ocho añitos tenía,
pero su deber cumplió,
con expresa maestría.
¡Esa niñita.,., era yo!

martes, 9 de julio de 2019

Veraneo.

Qué haré este verano?
Continuar en la brecha
de este vivir cotidiano,
no nombro ninguna fecha.
El que merecen mis años:
paz, amor, tranquilidad,
no habrá distancias ni baños
para mi inactividad.
Mi cuerpo ya no permite
variación en este estado,
por consiguiente, no admite
variar lo ya marcado.
Soy yo, la que ha elegido
esta manera de vida,
la misma que me ha prohibido
amenizar la prohibida.

lunes, 8 de julio de 2019

Julio...

Llueve por arte divino,
refrescando nuestro ambiente
y alegrando nuestro sino,
que se pasa de caliente.
Para mí, es esencial,
pués me afecta doblemente,
y me lo paso tan mal
que asusta hasta mi presente.
Este lapsus de calor
me aturde, me desespera,
quiero sentir el olor
de tierra mojada, fuera.
Me he vuelto mas delicada,
excesivamente, creo,
no aguanto la calorada
ni tampoco la deseo..
Pienso en un recinto oval
que supiera protegerme,
una bola de cristal
llena de aire perenne.
Creo que ya me desvío,
lo mismo que me mareo,
quiero que ya venga el frío
que con ansia lo deseo.
No me importa ni la calle,
ni la playa, ni la mar,
para mí ya nada vale,
a nada puedo llegar...

jueves, 4 de julio de 2019

Rutina.

Ahora, me siento embutida
de rutina cotidiana,
en esta sola medida
que parece ser arcana.
Creo que he evolucionado
a travès de tantos años
y es verdad que he avanzado
en vivencias y en escaños.
Pero con otra lectura
mas fácil de estudiar
y con mucha mas holgura,
para mi buen caminar.
Mis adelantos de hoy,
quizá se olviden mañana,
a sabiendas, mas bien voy
solo a una vida sana,
que es lo poco que me queda
y, en contraste, mucho más
de lo que me mereciera,
si miramoa hacia atrás.

Sapiencia.

Supe, tantas cosas supe,
las que hoy ya no recuerdo,
tantos caminos anduve,
que no sé ni donde estuve.
Vagamente, los sitúo
en un lugar anodino
y tantas otras, actúo
con un cambio de destino.
Y, lentamente, contando
los pueblos y las ciudades
y, poco a poco, enlazando
sus gustos y amenidades.
Otro vivir diferente
pero grato en la distancia,
por lo menos, un entente
de lo que fuera abundancia.

lunes, 1 de julio de 2019

Calor.

Los calores me disgustan,
pués me siento destruída,
los termómetros me asustan,
me veo muy disminuida,
en todos mis movimientos,
por lo que estoy compungida,
no acierto en mis pensamientos.
Peligrosa es mi movida,
que la evito por entero,
no debo seguir hundida,
mi salud es lo primero.
Esta edad todo lo esquiva,
huyes hasta del silencio,
un paseo te motiva,
aunque no es un remedio.
El mar, al que tanto amo,
ahora lo tengo vedado,
igual que al sol, que no llamo,
porque ya me había quemado.