sábado, 31 de octubre de 2015

Honorabilidad.

A mi entender, el honor,
es una digna palabra,
que está a nuestro alrededor
y, con los años, se labra.
Es, bien hacer, cortesía
y seguir la estructura,
con magna sabiduría,
de un alma radiante y pura.
Es, siempre, obedecer,
las voces de un corazón,
que antepone el deber,
la justicia y la razón.
Su yo, está supeditado
a los demás, no a si mismo,
ayudando, de buen grado,
a evitar inmovilismo
Es, las traiciones vencer,
con ardua tenacidad
y priorizar disponer,
ayuda a la humanidad.
Es, con energía, sufrir
dolores y desengaños,
para andar y subsistir,
con dignidad, largos años.
Es, resolver los tropiezos,
con tesón y prontamente,
sin escatimar esfuerzos,
con sudores, en la frente,
El honor, no se evalúa,
con euros, ni con pesetas,
simplemente, se puntúa,
en situaciones concretas.
que han de ser abundantes,
con visos hacia el mañana,
digamos, siempre, constantes,
con mentalidad ufana.

viernes, 30 de octubre de 2015

Furia.

Si el ambiente, enrarece,
el humor, desaparece,
se ofusca nuestra visión,
sin piedad, sin remisión.
Se ensombrece nuestra mente,
e, incluso, el subconsciente,
diría, también, la razón.

Si el viento hace su entrada,
con furor, en la ensenada,
embraveciendo la mar;
ella, muy a su pesar,
en las playas, arenosas
y en las zonas rocosas,
lo aplicará, con tesón.

Esta furia, la comparo
estruendosa, sin reparo,
con la humana condición,
que flagela a un corazón,
humilde y candoroso,
con un ritmo, monstruoso,
por crueldad y sinrazón.


miércoles, 28 de octubre de 2015

Utopía.

Si el mar, no fuera mar,
si el cielo, no fuera cielo,
ni las flores... el azahar,
se cubriera con un velo,
en un momento, a la par.
¿Que pasaría en mi vida,
me fallaría el respirar,
o me sentiría perdida?
Juego con la utopía,
un día, al razonar.
Me he metido en una vía,
que no debiera tocar.
Solo sé, que necesito,
que el cielo sea mi manto,
que la mar, que, también, cito,
siguiera siendo mi encanto.
Mi pensamiento, ha volado,
al filo de lo imposible
y ha perturbado mi estado,
de una manera increíble.
Las flores, la mar, el cielo,
son, de la vida, la esencia,
nuestro amor, nuestro consuelo.
Merecen mi reverencia.

martes, 27 de octubre de 2015

Fragilidad en el amor.

Si el amor es tan hermoso,
tan fecundo, tan glorioso,
¿Por qué tiende a extinguirse,
con el tiempo, a revertirse.
Se va yendo, paso a paso,
pronto, o en el ocaso.
¡Triste eventualidad!

Si el amor, rejuvenece
y un oasis nos parece.
Siendo tan ambicionado
y por todos, muy buscado,
tan difícil de encontrar,
no tiene por qué acabar.
¿Por qué esa fragilidad?

Eterno debiera ser
y lo es, a mi entender,
en diversas ocasiones,
excluyendo tentaciones,
egoísmo, represión,
objeto de división,
sería justo y natural.

He visto ambos estados,
permanentes y acabados,
sin atreverme a juzgar,
uno u otro, para dar
una cierta convicción.
Tan solo, es una versión,
de un criterio, casual.

lunes, 26 de octubre de 2015

Certeza.

Me siento libre, en mi ancianidad,
por el entendimiento de mi mente,
porque sé discernir, completamente,
el si y el no, sin ambigüedad.

Mi cuerpo, signo de la integridad,
del bloqueo de mi estado, en la pendiente,
se va resquebrajando, diariamente,
por los años vividos, por la edad.

Pero, yo, sigo firme en mi andadura,
con deseos de encontrar el talismán,
de una vida mejor, de otra estructura.

Que abogue por otro nuevo plan,
más justo, más humano, con holgura,
que no sean los ambiguos, que se dan.

Charla.

Si no sabes qué decir,
te callas, es lo mejor.
Lo importante, es discernir
qué opina tu alrededor.
Los gestos, has de mezclar,
en la propia exposición,
sobre el tema a tratar
y hallarás la ocasión
de, en la charla intervenir,
desarrollar tu criterio
 y atreverte a discutir,
tras ese silencio previo.
Pon cautela y propiedad
y sabia información,
ante esa eventualidad,
fidedigna a la razón.

domingo, 25 de octubre de 2015

Volar.

Sé que vivir así, no da consuelo,
que quieres exigir otra mejor,
que se aleja de nuestro alrededor,
imperante en un próximo vuelo.

No temo a este volar, ni me desvelo.
Es una obligación, tan superior,
tan esperada, en nuestro interior
que, a veces, sin, sin querer, casi, la anhelo.

No creáis que me siento pesimista,
con esta realidad, tan exigente.
Desde niños, la teníamos prevista.

Encerrada, queda en nuestra mente,
aunque, a veces, dirigimos la vista,
hacia esa realidad, triste y doliente.