domingo, 31 de enero de 2016

Todo un día.

Me place, el amanecer
y me placen sus reflejos.
¿Por que no, el atardecer,
con sus radiantes espejos?
Prisioneros, objetivos,
de multitud de colores,
altamente receptivos
por sus hermosos albores.
Y, cuando llega la noche,
la luna, enrojecida,
da, a nuestro día, el broche,
de la tarde, ya perdida.
Es admirable su encanto,
asocia tranquilidad,
se recupera el quebranto,
de esfuerzo y movilidad.

Lo tienes... todo.

Solo tu, me haces feliz,
porque ves, por mis pupilas.
Eres, mi fuerza motriz
y, por mi amor, no vacilas.
Tienes un don exquisito,
de prestancia y lucidez.
Te mantienes erudito,
con tu humildad, sin doblez.
Tu palabra, es melodía.
Mi sueño, tranquilidad.
Ennobleces, todo el día,
con pura sensualidad.
Comprendes mis pensamientos,
hasta mi imaginación,
Das gracia, a mis movimientos.
Todo, rezuma ilusión.
Tus labios, me lubrifican,
con diferentes sabores.
Mis sentidos, magnifican,
por el olor de las flores.
Eres, mi alma gemela,
la luz de mi esperanza,
todo lo que el mundo anhela,
mi música y mi danza.

viernes, 29 de enero de 2016

La voz de una niña.

A una niña, oí gritar:
"Por favor, hoy, no me pegues,
no te enfades, no te ciegues,
no volvamos a empezar.
A mamá, no la maltrates,
ten piedad, ten compasión,
para, ya, tu agresión,
tengo miedo a que la mates.
Abrázanos a las dos,
porque, ambas, te queremos
y ninguna merecemos,
ese trato,¡piensa en Dios!
Abandona la costumbre,
de embriagarte, de beber.
Empieza a comprender,
que has llegado a la cumbre.
El maléfico alcohol,
enturbia tu subconsciente.
se valiente, se consciente
¡Haz un círculo al dolor!.
Tu vida, es muy valiosa,
hasta ahora, has sido bueno,
sal de este infierno, este cieno
y empieza una vida honrosa.
Como antes, viviremos,
en un hogar placentero.
Empezaremos, por cero
y, los tres, nos amaremos."


sábado, 23 de enero de 2016

Pereza.

En mi vida cotidiana,
la pereza abominé,
la consideré tan vana,
que, antaño, la detesté.
Era activa, diligente,
el ocio, no lo aceptaba.
Añoro aquel presente,
que, enorme, fuerza me daba.
Activaba los asuntos,
con harta celeridad,
uno a uno, o todos juntos,
con profunda claridad.
Poco a poco, fui perdiendo,
esa fuerza, ese empuje.
Tuve que ir reduciendo
movimientos, y reduje
compromisos y funciones,
quizá, mitad por mitad.
Hoy, ya, mis obligaciones,
tienen poca calidad.
Voy costumbres postergando.
Todo, me produce esfuerzo
y lo voy alargando.
¡De casi nada..., ejerzo!
¿A eso, le llaman pereza?
Pues, sí, perezosa soy.
¿Será mi naturaleza,
la que acusa como estoy?

 

viernes, 22 de enero de 2016

A mi nieto Luís.

Sentimientos encontrados,
son los que, ahora, me mueven,
ambos, bien equiparados
que me preocupan, me hieren.
Uno, es satisfactorio,
tocante a mi pensamiento
y el otro, contradictorio,
que ahoga mi sentimiento.
Sufro, porque a mi entender,
sus estudios lo alejaron,
aunque, con todo respeto,
de mi lado, lo apartaron.
Y gozo, porque es motivo,
de lograr su decisión,
por su trabajo, excesivo,
con esfuerzo y vocación.
Una vez, ya doctorado,
con orgullo, gritará:
"Soy físico, lo he logrado"
y, a mi lado, volverá.

miércoles, 20 de enero de 2016

Luz del día.

La luz del día, la bendigo,
como me bendice a mí.
Tan solo, eso persigo,
desde el día que nací.
Don de la naturaleza,
que nos abre la mañana,
a un mundo, de gran belleza,
que rayos de luz, emana.
Que nos recrea la visión
y activa fuerzas y mente,
para impulsar la razón,
a sentirse consecuente.
Para programar la vida,
de por si, maravillosa
y sentirse agradecida,
a esa dádiva amorosa.

martes, 19 de enero de 2016

En el amor...

Adoptar ciertas medidas,
en el terreno amoroso,
que no sean bien concebidas,
suele ser, embarazoso.
El amor, no está medido,
solamente, con palabras,
tan solo, será entendido,
por lo que sientes y labras.
No abraces pasividad
ni tan solo en un momento,
es signo de ambigüedad,
de incongruencia y lamento.
No entres en monotonía,
renovarse, es lo mejor,
continuamente, día a día,
para cuidar ese amor,
que te place, que te quiere,
que no debes descuidar,
por nada, por lo que fuere,
no la debes postergar.
Porque, aunque fuerte sea,
también es resquebradizo
y el olvido, lo estropea:
"Como se desriza, el rizo".