miércoles, 4 de agosto de 2021

Mi palacio.

 Día a día, me voy ajustando
a volver a las andadas
cuando, en verdad, voy andando
por zonas milimetradas.
Mi estado lo merece
y olvidarlo es un desastre,
es así como se cuece
este deber, este lastre.
Si pienso debidamente,
mi casa, es mi palacio,
cuidada exactamente
en todo y cualquier espacio.
Todo lo demás, no rige
para mi estada y edad,
por consiguiente, ya dije:
que el encierro, es la verdad.
Pastillas: una tras otra,
a la hora señalada,
no debe aplicarse en contra,
porque sería una jugada.
Entre ellas y el sintrón,
fármaco muy vigilado,
con puntualidad y tesón,
sería el mas destacado.
Esto, viene a entender,
que mi sitio, es mi hogar
y no hay nada mas que ver
y allí, es donde debo estar. 

martes, 3 de agosto de 2021

Predisposición.

Soy feliz, porque lo soy,
porque la vida me ofrece
lo mejor, en donde voy,
mas de lo que se merece.
Con el corazón henchido
mas que nunca, el día de hoy,
de ese ambiente, inmerecido,
que me ofrecen donde voy.
La felicidad se obtiene,
si estás predispuesta a ella,
no porque te conviene,
simplemente, porque es bella.
Lo sé y estoy convencida
de su luz, que te ilumina,
cada día está encendida
y el reflejo te alucina.
He aprendido a saber,
todo lo que, en mí, conmina.
tantas cosas al haber,
que, en el fondo, me domina.
La ingratitud es defecto 
de una falta de experiencia,
que, a veces, se da, en efecto,
para encubrir la conciencia.


sábado, 31 de julio de 2021

Reclamación.

Cuando menos te lo esperas,
se dice: "salta la liebre",
pero antes, te desesperas,
e, incluso, te da la fiebre.
Reclamación, sin sentido,
muy difícil de aclarar,
una ofuscación ha sido,
solo para molestar.
Porque la razón se ajusta,
solamente, a la verdad
y, si esa, era injusta,
se ha impuesto la claridad.
Afortunadamente, así ha sido,
se resolvió con la charla,
pero, esto me ha movido
a esta persona, educarla.

martes, 27 de julio de 2021

A casa...

 Otra vez, estoy en casa, 
con ánimos ejemplares,
como en  estos casos pasa,
cuando vuelves a tus lares.
Fui feliz, en abundancia,
en un hotel exquisito,
rodeado fragancia
y de cariño infinito.
el de mi única hija,
que ha sabido alimentarme
de ese amor, sin que se exija,
con gracia, para cuidarme.
A mi edad, solo acontece
molestias, sin una ayuda,,
lo único que se ofrece:
es amar,,,, no cabe duda,



























































  














sábado, 24 de julio de 2021

Park hotel S. Jorge- 98 años.

 Después de años de quietud,
sin moverme de mi casa,
paso a la multitud,
digno de un hotel de raza.
Envuelta en un conjunto
de extensa naturaleza
arbolados en su punto,
con un verdor de belleza.
Escribo, mirando al mar,
susurrándome las olas,
de un azul para soñar,
oliendo su aliento, a solas.
Idílico panorama,
que recuerdo, por ventura,
una inmensidad de gamas,
que admiro, con dulzura.
Anoche, fue un encanto
divisar la luna llena,
un delirio, mientras tanto.
irisé mi alma plena.
La amé desde que nací,
y no he podido olvidarla,
en la playa, vino a mí,
simplemente, para amarla.
Este hermoso paisaje,
tiempo ha, no lo veía,
un enorme homenaje
de mi hija, en este día.

domingo, 18 de julio de 2021

Mundo ideal.

 Cuando los veo, me enternezco,
están los dos tan hermosos,
que a Dios le agradezco
por tenerlos tan lustrosos,
Poco hago por vosotros,
de vez en cuando, una ayuda,
que ilumina vuestros rostros
mucho mas de lo que escuda.
Mi voluntad es enorme
y el óbolo, pequeño,
en realidad, es conforme
con mi arca y mi empeño.
Soy abuela y bisabuela
de niños muy bien cuidados
y mi esperanza vuela
hacia loa necesitaos.
Todos merecen lo mismo,
en su sitio y en su mesa,
lo demás es altruismo,
que, para algunos, ya pesa.
Pienso en un mundo distinto,
que, aún. está por llegar,
es mi verdadero instinto,
y mis deseos de empatar.  








viernes, 16 de julio de 2021

Nadie.

 El espíritu es potente,
siempre fue y lo será,
en exceso, reluciente,
que a luz, y la dará.
No es lo mismo el corporal,
que se va deteriorando,
según cuidados y edad
lo vamos alimentando.
La mente, es mas laboriosa
y jamás se detendrá
sin querer, aún, rebosa
de ese penar que nos da.
Que llega a ser incansable
a veces, por su extensión
y si es inenarrable,
intuye a preocupación.
Hago poco y pienso mucho,
yo creo que es demasiado
y su voz, siempre, la escucho,
hasta sentirlo pesado.
Quisiera arreglarlo todo
y como es imposible,
para mi, que valgo poco,
no llega ni a ser audible.
Siempre sola en mi pensar
sin compartirlo con alguien,
que lo hay, y es mi pesar,
pues para esto, no hay nadie.