Si piensas que te quiere,
cuando tienes perdida la mirada
y crees que hacia ti viene,
estás enamorada.
Si contemplando el mar,
te sientes relajada,
esperando su imagen contemplar,
estás enamorada.
Si, regando una flor,
te sientes compensada,
con su perfume, con su grato olor,
estás enamorada.
Y si, pensando en el,
pareces transportada,
a un hermoso y exótico vergel,
estás enamorada.
Y si, cuando se aleja,
te sientes apenada
y tu alma compungida deja,
estás enamorada.
Si, cuando te acaricia,
correspondes a ella, ilusionada,
la aceptas, sin malicia,
estás enamorada.
Si lloras con sus penas,
a su lado, triste y desconsolada
e intentas atenuarlas, lo que puedas,
estás enamorada.
Si, cuando está contigo,
sientes una alegría, desbordada
y te olvidas de un callado lamento,
estás enamorada.
Si tu mirada brilla,
como el sol cuando sale, en la alborada
y te envuelve la brisa,
estás enamorada.
viernes, 12 de septiembre de 2014
¡Alerta!
No ha mucho, te dediqué
unos versos, preguntando,
de unas dudas, el por qué,
que yo estaba analizando.
Versos, que tú no leíste,
pues, intuyendo el motivo,
por el cual llegué a escribirte,
los devolviste a mi archivo.
Por tanto, quedó colgada
la pregunta que te hacía,
esperando, resignada,
que, un día, la contestarías.
Y, ese día, ha llegado ya,
pues, circunstancialmente,
la contestación está,
en tu mente y en mi mente.
Hoy mismo, se han producido
unos hechos, bien palpables
que, sin querer, han tenido,
un trascendental alcance.
Me has venido a resolver
mis dudas. Ya estoy cierta,
de lo que quería saber
y han despertado un ¡alerta!
unos versos, preguntando,
de unas dudas, el por qué,
que yo estaba analizando.
Versos, que tú no leíste,
pues, intuyendo el motivo,
por el cual llegué a escribirte,
los devolviste a mi archivo.
Por tanto, quedó colgada
la pregunta que te hacía,
esperando, resignada,
que, un día, la contestarías.
Y, ese día, ha llegado ya,
pues, circunstancialmente,
la contestación está,
en tu mente y en mi mente.
Hoy mismo, se han producido
unos hechos, bien palpables
que, sin querer, han tenido,
un trascendental alcance.
Me has venido a resolver
mis dudas. Ya estoy cierta,
de lo que quería saber
y han despertado un ¡alerta!
jueves, 11 de septiembre de 2014
Interés.
Si analizas las cosas de la vida
y ves que el egoísmo es lo que impera,
sin quererlo, te sientes deprimida
y, ese mismo motivo, causa pena.
Si crees que en el amor no hay interés,
que, en este campo, manda el corazón,
podrás reconocer, más de una vez,
que este tema ha creado confusión.
Pues, nadie quier dar, si no recibe
y, si da, es que piensa recibir
y, si es que ha dado mucho, se cohíbe.
hasta ver qué le dan, para pedir.
En resumidas cuentas, si no pides,
si te conformas con lo que te dan,
las cosas marcharán sobre carriles.
si es al revés, todo se truncará.
Fui ilusa, al llegar a imaginar,
que el amor está exento de egoísmo,
más, hoy, la realidad me hace pensar,
que amarga es la verdad, con pesimismo.
y ves que el egoísmo es lo que impera,
sin quererlo, te sientes deprimida
y, ese mismo motivo, causa pena.
Si crees que en el amor no hay interés,
que, en este campo, manda el corazón,
podrás reconocer, más de una vez,
que este tema ha creado confusión.
Pues, nadie quier dar, si no recibe
y, si da, es que piensa recibir
y, si es que ha dado mucho, se cohíbe.
hasta ver qué le dan, para pedir.
En resumidas cuentas, si no pides,
si te conformas con lo que te dan,
las cosas marcharán sobre carriles.
si es al revés, todo se truncará.
Fui ilusa, al llegar a imaginar,
que el amor está exento de egoísmo,
más, hoy, la realidad me hace pensar,
que amarga es la verdad, con pesimismo.
Indecisión.
Es esta indecisión, la que me mata,
la que me hace sufrir en este trance,
pues, no consigo, aunque el tiempo pasa,
que la seguridad llegue a mi alcance.
Primero, creo, que puedes convertirte,
en ese amor, que todos soñamos
y me siento feliz, al ver que existe,
la compenetración que deseamos.
Y veo que el porvenir puede ser grato,
si caminamos hacia el mismo fin,
unidos, siempre, por el mismo lazo,
tú, pendiente de mí, yo, siguiéndote a tí.
Pero, luego, si surgen diferencias,
de las muchas que tienen los mortales,
unas veces, por simples preferencias,
otras veces, por cosas casuales,
me resisto a creer que llegue el día,,
en que puedas ganarme, totalmente
y es, entonces, cuando varía,
todo lo programado en mi mente.
Y me exijo amarte, de inmediato
y como, aún así, no lo consigo,
yo misma, a mi sentir, le llamo ingrato
y me resisto a seguir contigo.
De ahí, esta indecisión, de la que hablo,
que no puedo, aunque quiero, resolver.
Entre dudas y dudad, me debato
y me pregunto, siempre: ¿Qué he de hacer?
la que me hace sufrir en este trance,
pues, no consigo, aunque el tiempo pasa,
que la seguridad llegue a mi alcance.
Primero, creo, que puedes convertirte,
en ese amor, que todos soñamos
y me siento feliz, al ver que existe,
la compenetración que deseamos.
Y veo que el porvenir puede ser grato,
si caminamos hacia el mismo fin,
unidos, siempre, por el mismo lazo,
tú, pendiente de mí, yo, siguiéndote a tí.
Pero, luego, si surgen diferencias,
de las muchas que tienen los mortales,
unas veces, por simples preferencias,
otras veces, por cosas casuales,
me resisto a creer que llegue el día,,
en que puedas ganarme, totalmente
y es, entonces, cuando varía,
todo lo programado en mi mente.
Y me exijo amarte, de inmediato
y como, aún así, no lo consigo,
yo misma, a mi sentir, le llamo ingrato
y me resisto a seguir contigo.
De ahí, esta indecisión, de la que hablo,
que no puedo, aunque quiero, resolver.
Entre dudas y dudad, me debato
y me pregunto, siempre: ¿Qué he de hacer?
miércoles, 10 de septiembre de 2014
Andadura.
Me encontré, el otro día,
sin saber cómo y por qué,
en un paraje, que había
mucho lodo y tropecé.
Caí, de bruces, al suelo,
nadie había a ni alrededor
y llorando, sin consuelo,
le pedí a nuestro Señor,
que se apiadara de mí.
Fueron terribles momentos,
los que, aquel día, yo viví,
pero, ponto, mis lamentos
cesaron, pues, descubrí
que alguien oyó mi plegaria
y, rápido, vino a mí:
era un indigente, un paria,
con un corazón de oro,
que, con su fuerza y tesón,
al que respeto y añoro,
con su mejor intención,
logró salvarme la vida
y, desde entonces, yo sigo
con mi andadura elegida.
¡El, siempre, será mi amigo!
sin saber cómo y por qué,
en un paraje, que había
mucho lodo y tropecé.
Caí, de bruces, al suelo,
nadie había a ni alrededor
y llorando, sin consuelo,
le pedí a nuestro Señor,
que se apiadara de mí.
Fueron terribles momentos,
los que, aquel día, yo viví,
pero, ponto, mis lamentos
cesaron, pues, descubrí
que alguien oyó mi plegaria
y, rápido, vino a mí:
era un indigente, un paria,
con un corazón de oro,
que, con su fuerza y tesón,
al que respeto y añoro,
con su mejor intención,
logró salvarme la vida
y, desde entonces, yo sigo
con mi andadura elegida.
¡El, siempre, será mi amigo!
Presentimientos.
¿Cómo podré seguir con mi amargura
y alejar estos malos pensamientos?
Si me apenan los presentimientos
y la tristeza, con su mano dura,
mee aprieta, me lacera, me tortura,
recordando, insistente, los momentos,
en que oí sus quejidos, sus lamentos,
sus ojos encendidos, su locura.
Se apartó de mi mundo, de mi vida.
Ya no podré gozar de su belleza.
Mi mirada está lejos y perdida.
No tiene flores la naturaleza
y la luna, ruborosa, encendida,
se esconde, llora y, conmigo, reza.
y alejar estos malos pensamientos?
Si me apenan los presentimientos
y la tristeza, con su mano dura,
mee aprieta, me lacera, me tortura,
recordando, insistente, los momentos,
en que oí sus quejidos, sus lamentos,
sus ojos encendidos, su locura.
Se apartó de mi mundo, de mi vida.
Ya no podré gozar de su belleza.
Mi mirada está lejos y perdida.
No tiene flores la naturaleza
y la luna, ruborosa, encendida,
se esconde, llora y, conmigo, reza.
martes, 9 de septiembre de 2014
Comprendida.
Yo sé, que sin estar, estás conmigo,
que te tengo, sin estar a mi lado,
que eres más, en mi vida, que un amigo,
porque mi soledad ya se ha acabado.
Al saber que estás pensando en mí,
soy feliz, me doy por satisfecha.
Recuerdo el día en que te conocí
y no podré olvidar aquella fecha.
Es bonito estar enamorada
y saber que eres correspondida,
en una situación equilibrada,
que llena, por completo, nuestra vida
y te invita a sentirte realizada,
perfectamente estable, comprendida
.
que te tengo, sin estar a mi lado,
que eres más, en mi vida, que un amigo,
porque mi soledad ya se ha acabado.
Al saber que estás pensando en mí,
soy feliz, me doy por satisfecha.
Recuerdo el día en que te conocí
y no podré olvidar aquella fecha.
Es bonito estar enamorada
y saber que eres correspondida,
en una situación equilibrada,
que llena, por completo, nuestra vida
y te invita a sentirte realizada,
perfectamente estable, comprendida
.

