Aunque no me doy cuenta, soy feliz,
porque es normal ese estado en mi vida.
Pero cuando tropiezo, sin quererlo,
entonces si que sé de mi desgracia.
Mas, no sufro, al contrario, sonrío,
porque entonces es cuando me percato
de la dicha que tengo y la valoro.
Juanita Orellana,Barcelona,2010.
jueves, 29 de agosto de 2013
Apariencia
Me gustaría contarte
lo que he llegado a amarte,
lo mucho que he llorado
por no estar a tu lado.
Lo que he estado sufriendo
y muriendo viviendo,
en mi hogar, por tu amor.
Jamás voy a decirte,
ni siquiera pedirte
que te apiades de mí,
lo he decidido así.
Porque sé que soy feo,
lo asimilo y lo veo,
y me asalta el temor
de sentirme humillado
y mi amor despreciado.
El interior no cuenta,
ni lo que el alma sienta.
Del exterior depende
lo que el cuerpo pretende,
o si vivo o si muero.
Si yo me equivocara,
y más reflexionara,
pensando que tú un día
me amaras, fueras mía,
dichoso me sintiera,
olvidaría la espera
y te diría te quiero.
Henchido de emoción,
de alegría e ilusión,
sueño con un futuro,
que triunfe el amor puro,
de amanecer radiante.
Asi me lo imagino.
Te veo flotar descalza,
todo tu cuerpo en alza,
en nuestro hogar, gozando
del amor y alcanzando
la dicha esplendorosa,
como tu alma,hermosa,
hacia un feliz destino.
Si analizas el fondo
lo que en mi pecho escondo,
también tu me amarías,
la forma orillarías.
Verías la realidad
habría felicidad,
por tu lado y el mío.
Si tu eres tan hermosa,
por fuera y candorosa,
como mi alma quisiera,
seguro que yo viera
convertir mi amargura
en fragante dulzura.
¡En Dios y en ti confío!
Juanita Orellana,Barcelona,1940.
lo que he llegado a amarte,
lo mucho que he llorado
por no estar a tu lado.
Lo que he estado sufriendo
y muriendo viviendo,
en mi hogar, por tu amor.
Jamás voy a decirte,
ni siquiera pedirte
que te apiades de mí,
lo he decidido así.
Porque sé que soy feo,
lo asimilo y lo veo,
y me asalta el temorde sentirme humillado
y mi amor despreciado.
El interior no cuenta,
ni lo que el alma sienta.
Del exterior depende
lo que el cuerpo pretende,
o si vivo o si muero.
Si yo me equivocara,
y más reflexionara,
pensando que tú un día
me amaras, fueras mía,
dichoso me sintiera,
olvidaría la espera
y te diría te quiero.
Henchido de emoción,
de alegría e ilusión,
sueño con un futuro,
que triunfe el amor puro,
de amanecer radiante.
Asi me lo imagino.
Te veo flotar descalza,
todo tu cuerpo en alza,
en nuestro hogar, gozando
del amor y alcanzando
la dicha esplendorosa,
como tu alma,hermosa,
hacia un feliz destino.
Si analizas el fondo
lo que en mi pecho escondo,
también tu me amarías,
la forma orillarías.
Verías la realidad
habría felicidad,
por tu lado y el mío.
Si tu eres tan hermosa,
por fuera y candorosa,
como mi alma quisiera,
seguro que yo viera
convertir mi amargura
en fragante dulzura.
¡En Dios y en ti confío!
Juanita Orellana,Barcelona,1940.
Luz
El amanecer triste de mi vida,ya pasó. Empezó a atardecer,
y, en vez de oscurecer, se hizo la luz:
la que alumbra, con fuerza, mi destino,
por el que avanzo alegre y confiada,
hacia la meta que un día me marqué,
a la que no llegué cuando lo quise
y a la que, sin quererlo, llegaré.
Juanita Orellana,Barcelona,1984.
Equivocacion
Cuando era niña,creía
que el estar enamorado,
debía ser condicionado
a los años que tendría
y que privilegio era,
sólo y exclusivamente,
del joven, enteramente,
aunque así eso no fuera.
Hoy los años han pasado
y he cambiado de opinión,
fue una equivocación
haberlo pronosticado,
pues sé, positivamente,
que el amor puede sentirlo
lo mismo un viejo que un niño,
siempre, incondicionalmente.
Juanita Orellana,Barcelona,1974.
que el estar enamorado,
debía ser condicionado
a los años que tendría
y que privilegio era,
sólo y exclusivamente,
del joven, enteramente,
aunque así eso no fuera.
Hoy los años han pasado
y he cambiado de opinión,
fue una equivocación
haberlo pronosticado,
pues sé, positivamente,
que el amor puede sentirlo
lo mismo un viejo que un niño,
siempre, incondicionalmente.
Juanita Orellana,Barcelona,1974.
Reciprocidad
Soy, hacía el sentimiento, vulnerable
en demasía, extraordinariamente,
como el hierro, por el fuego, candente
y, por esa razón, soy moldeable.
Constante en el amor e incansable,
valoro mas el alma que la mente,
no me canso de amar constantemente,
todo, a mi alrededor, es entrañable.
Entiendo que sin reciprocidad,
el amor a morir lo condenamos,
su perfección requiere una igualdad
de sentimientos o lo situamos
en terreno de inferioridad,
que acaba destruyendo lo que amamos.
Juanita Orellana,Barcelona,1950.
en demasía, extraordinariamente,
como el hierro, por el fuego, candente
y, por esa razón, soy moldeable.
Constante en el amor e incansable,
valoro mas el alma que la mente,
no me canso de amar constantemente,
todo, a mi alrededor, es entrañable.
Entiendo que sin reciprocidad,
el amor a morir lo condenamos,
su perfección requiere una igualdad
de sentimientos o lo situamos
en terreno de inferioridad,
que acaba destruyendo lo que amamos.
Juanita Orellana,Barcelona,1950.
miércoles, 28 de agosto de 2013
Sin ilusión
Si es vivir el respirar,
yo vivo, porque respiro
y no me puedo quejar.
Sin embargo yo suspiro,
porque mi vida no es vida,
simplemente, yo vegeto,
en casa siempre metida,
cada día, como un objeto.
No cuentan mis sentimientos,
ni mis ansias, ni mis penas,
no se escuchan mis lamentos.
Y la sangre por mis venas
fluye como el tiempo, lenta,
sin amor, sin ilusiones.
No se habla, no se comenta,
hay silencio, no hay tensiones.
Me asusta seguir viviendo
como viví y como sigo,
porque yo vivo muriendo
y ese vivir, lo maldigo.
Juanita Orellana,Barcelona, 1984.
yo vivo, porque respiro
y no me puedo quejar.
Sin embargo yo suspiro,
porque mi vida no es vida,
simplemente, yo vegeto,
en casa siempre metida,
cada día, como un objeto.
No cuentan mis sentimientos,
ni mis ansias, ni mis penas,
no se escuchan mis lamentos.
Y la sangre por mis venas
fluye como el tiempo, lenta,
sin amor, sin ilusiones.
No se habla, no se comenta,
hay silencio, no hay tensiones.
Me asusta seguir viviendo
como viví y como sigo,
porque yo vivo muriendo
y ese vivir, lo maldigo.
Juanita Orellana,Barcelona, 1984.
Avanzar
Hoy, la empinada cuesta de la vida,
me parece difícil de escalar
y es que me encuentro sola, deprimida,
abrumada, sin ganas de avanzar.
No me ilusiona nada de éste mundo,
ni ambiciono llegar a un más allá,
quisiera detenerme en éste punto,
¡Lo que tengo que andar, lo anduve ya!
Todo lo veo tan negro, tan oscuro,
tan exento de luz y claridad,
que seguir adelante, me da apuro
y me asusta la cruda realidad.
Tiempo atrás, todo me ilusionaba,
tenía fe en la vida y el amor,
vibraba de emoción, fantaseaba
y me sentía latir el corazón.
Poco a poco, segaron de mi alma.
aquello tan hermoso que había en mi,
me enseñaron a vislumbrar, con saña,
todo lo mas hermoso, lo mas vil.
Trocóse, así, mi ilusión por desidia,
me devolvieron, tempestad, por calma.
Me envolvió la traición y la perfidia
y enterré, sin querer, toda mi alma.
Juanita Orellana,Barcelona, 1984.
me parece difícil de escalar
y es que me encuentro sola, deprimida,
abrumada, sin ganas de avanzar.
No me ilusiona nada de éste mundo,
ni ambiciono llegar a un más allá,
quisiera detenerme en éste punto,
¡Lo que tengo que andar, lo anduve ya!
Todo lo veo tan negro, tan oscuro,
tan exento de luz y claridad,
que seguir adelante, me da apuro
y me asusta la cruda realidad.
Tiempo atrás, todo me ilusionaba,
tenía fe en la vida y el amor,
vibraba de emoción, fantaseaba
y me sentía latir el corazón.
Poco a poco, segaron de mi alma.
aquello tan hermoso que había en mi,
me enseñaron a vislumbrar, con saña,
todo lo mas hermoso, lo mas vil.
Trocóse, así, mi ilusión por desidia,
me devolvieron, tempestad, por calma.
Me envolvió la traición y la perfidia
y enterré, sin querer, toda mi alma.
Juanita Orellana,Barcelona, 1984.