jueves, 8 de mayo de 2014

Mente en blanco.

Tengo la mente en blanco, no respiro,
inconsciente, tal vez, como dormida,
alejada del mundo, de la vida,
en éxtasis total, sin un suspiro.

No quiero ni pensar por qué este giro,
ni por qué me quedé desvanecida,
sin ganas de vivir, estremecida,
acaso no estoy bien, quizá, deliro.

Me sumí, sin quererlo, en un sopor,
que a todos mis sentidos alteró,
la causa fue, sin duda, el desamor.

Tan injusto y perverso, que rompió
mi amante corazón, por el dolor.
Me preocupa pensar lo que ocurrió.

Misterios de la vida.

Cuando sopla, fuerte, el viento,
me enerva su desmedido rugido,
que  afecta y daña mi oído
y ofusca mi entendimiento.

Quizá, sea un presentimiento
que, día a día, me ha perseguido,
aún queriendo, no he podido
orillar y me produce tormento.

Me asustan los misterios de la vida,
porque no acierto a entender
el por qué de su furia desmedida.

Es triste que no se pueda prever
su efecto, con la antelación debida
y evitar lo que va a suceder.

miércoles, 7 de mayo de 2014

San Valentin.

Han pasado tan rápido los días,
que, junto a ti, dichosos, he vivido,
llenos de paz, de ilusión, de armonía,
que dudo hoy, si es que habrán transcurrido.
Es el segundo año que pasamos
tu onomástica, juntos y felices
y, como entonces, los dos nos hallamos
afianzados en las mismas raíces..
Que son las que nos dan, por fruto, amor,
único móvil que alimenta el alma,
que, aunque a veces, nos llena de dolor,
otras muchas, nos proporciona calma
y que es tan necesario, tan vital,
para nuestros espíritu sensible,
que perderlo, quizá, sería fatal,
deprimente, del todo irresistible.
Por eso, yo pongo mi confianza
en este santo, al que he solicitado,
ya que, por muy graciosa circunstancia,
es el patrón de los enamorados,
que  vele nuestro amor y que lo cuide,
con todo su interés y con esmero,
pues, se que favorece a quien lo pide
y, como tal, su intercesión espero.

 

martes, 6 de mayo de 2014

Emociones.

Una historia viví, efectivamente,
repleta, por entero, de emociones,
sentidas, todas, tan intensamente,
que enervó, para siempre, mis tensiones.
Me enseñó, como nunca imaginara,
todas las experiencias del amor,
alguna de ellas, me resultó cara,
pues hirió, despiadada, mi interior.
Supe de la ignominia y la traición,
situando en el fondo la balanza
y hundiéndome, con saña, en la aflicción.
Así vi destruida una esperanza.

Abatida.

Hace tiempo, tu vida se extinguió,
dejándome tan triste y abatida,
que, nunca más, mi rostro iluminó
la sonrisa, para siempre perdida.
Se hizo en mí, un cambio radical;
mi mente solo pudo concentrarse
en tu imagen, anhelando un final,
que obligue a nuestras almas a encontrarse.
Solo así, podría recuperar
la esperanza, que engendra la ilusión,
que da brillo a los ojos al mirar
y embellece cualquier contemplación.

lunes, 5 de mayo de 2014

Perdida.

Acabaré, cuando acabe mi vida,
de dar gracias a Dios por lo que soy,
en verdad, ahora mismo, las doy,
aunque, a veces, me encuentre perdida.
En el fondo, me siento agradecida
de esta situación en donde estoy;
sé, positivamente, a donde voy,
aunque no sepa el día de mi partida.

Experiencia amable.

Viví, ayer, una experiencia amable,
que, de nuevo, me invitó a soñar.
Su trato tan gentil y tan amable,
me recordó lo bello que es amar.
Me sentí predispuesta a otro cariño,
como aquel que sintiera, años atrás.
Su manera de hacer, de hombre y de niño,
me hizo ilusionar, una vez más.
Me dio pena saber de sus tristezas,
las cuales, yo quisiera remediar,
procurando limar sus asperezas.
¿Podría, ahora, volver a empezar?